NOVEDADES
  23-11-2019
ENTREVISTA

“Si hay un sector de la sociedad que no se puede desarrollar en su plenitud, nosotros como sociedad entera no lo estamos pudiendo hacer. Estamos fallando”

Verónica Nercesian es doctora en lingüística, docente e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). En esta entrevista dialogamos en torno a su trabajo de investigación sobre el estudio de la lengua wichí, y al desafío de construir un Estado plurilingüe sostenido en la diversidad lingüística en el que se garanticen los derechos igualitarios y la heterogeneidad cultural para todos los sectores de la sociedad.

Por Mora Laiño*

Verónica Nercesian
Verónica Nercesian

¿Cuál es el principal aporte que los estudios sobre las lenguas y el territorio wichí pueden ofrecer a la valoración de la identidad, la cultura de las comunidades y a la conservación del ambiente? ¿Cuáles son las principales amenazas que enfrenta hoy su conservación?

Argentina tiene la particularidad de haberse conformado como Estado nacional con una identidad monolingüe. Sobre esa base simbólica se fue construyendo nuestra identidad en detrimento de las lenguas originarias y de inmigración que representaban una “amenaza” a la unidad lingüística y nacional. En el caso de los pueblos originarios se sumó el interés por las tierras que habitaban históricamente, por eso las matanzas y genocidios que implicaron la desaparición física de las personas que hablaban esas lenguas. De este modo, los ámbitos de uso de las lenguas indígenas se fueron retrayendo cada vez más.

Dedicar la investigación al estudio de estas lenguas contribuye a dar a conocer en qué consisten esas lenguas, sus gramáticas, sus hablantes, sus lugares de uso, etc.

Con la institucionalización de la Educación Intercultural Bilingüe, en el marco de la Ley de Educación Nacional de 2006, estas investigaciones cobran mayor importancia porque aportan elementos para generar materiales que sirven para la enseñanza bilingüe institucional, en ámbitos formales, y no ya como experiencias aisladas en el territorio o como iniciativas voluntarias.

Entonces el estudio de estas lenguas aporta no solo a los procesos de enseñanza formal, sino también al impulso de la enseñanza de las lenguas indígenas como lenguas segundas para ampliar sus ámbitos de uso y sus usuarios. Todo esto contribuye a transformar esa identidad monolingüe que fue construida acompañando un modelo económico de concentración del capital financiero y de tierras, y de dependencia económica, cultural y simbólica. El desafío es entonces construir una identidad plurilingüe que tenga impacto en otras áreas, no solo en la educación, y que esté atravesada por la diversidad lingüística y cultural.

En cuanto a la preservación del ambiente, no se pueden pensar a las lenguas sin los territorios. Ahí tienen implicancias las formas en que se han ido insertando los pueblos originarios en el sistema capitalista, forzando migraciones internas y acentuando disputas históricas territoriales por los intereses que hay detrás. También la mirada sobre los recursos; el avance de los grandes terratenientes, el desmonte en los bosques que afecta las condiciones de producción local, y otras problemáticas ligadas, por ejemplo, al avance de la frontera sojera.

Las principales amenazas a estas lenguas se vinculan con la reducción de sus ámbitos de uso y las implicancias que esto trae. Si hay lenguas amenazadas, hay derechos que están siendo amenazados, hay culturas amenazadas. Es decir, la organización social no está garantizando los derechos igualitarios y de heterogeneidad cultural.

Hoja de ruta

Verónica Nercesian es doctora en Lingüística por la Universidad de Buenos Aires, Licenciada en Letras y Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras. Es Investigadora Adjunta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y docente. Se especializa en trabajos de investigación acción sobre la lengua wichí. Es autora de artículos científicos en revistas y capítulos de libros a nivel nacional e internacional. Ha realizado diversas actividades de difusión y desarrollado distintos materiales de divulgación en torno a la gramática wichí. Dirige el sitio web de divulgación www.lenguawichi.com.ar

Entendiendo a las lenguas indígenas como sistemas de conocimientos amplios y complejos, ¿qué implicancias tiene la investigación colaborativa, junto con las comunidades, y la construcción y recuperación colectiva de sus historias de vida en la comprensión de las dinámicas y potencialidades del desarrollo social local?

Considero que las formas de trabajo basadas en la investigación participativa implican una apropiación de la producción científica mucho más fuerte por parte de la población local, y un poder de transformación de la ciencia mayor porque no hay una “inyección” que va y se aplica, sino que la transformación ocurre durante el proceso mismo de construcción de ese conocimiento. Se involucran las personas que están directamente implicadas en el problema de investigación, se generan actividades formativas también para el propio investigador, se construyen lazos sociales.

Por ejemplo, el diccionario que estamos armando de autoría colectiva y el archivo de historia oral emergen de las mismas demandas territoriales de las comunidades. Estas actividades, a su vez, contribuyen a la investigación básica al reconstruir la historia de esos territorios, sus comunidades y ayudar a dar a conocer la variación dialectal de las lenguas que es importante para la construcción de políticas públicas y para romper con ciertos sentidos comunes.

¿Puede considerarse a la protección de las lenguas indígenas como una condición indispensable para el desarrollo sostenible? ¿Por qué?

Pensar en la sustentabilidad ambiental implica pensar en un tipo de organización social que garantice el desarrollo pleno de todos los sectores. Esto incluye el uso de las lenguas, el despliegue de las prácticas culturales y sus sistemas productivos. También es importante tomar conciencia de la transformación identitaria que implicaría pasar de ser un Estado monolingüe a uno plurilingüe que garantizara la equidad en todos los sectores y que se sostuviera en el tiempo. Esto solo puede ocurrir en la medida en que dejemos de pensar que se trata de un problema sectorial y comencemos a ver las implicancias que tiene para toda la sociedad.

¿Cómo se articulan los estudios de la lengua wichí con el trabajo en territorio?

Hay distintas modalidades de hacer trabajo de investigación sobre las lenguas. Se puede hacer un tipo de trabajo de campo que se basa en grabar, volver a tu oficina y analizar eso. En cambio, si se piensa desde una práctica de investigación participativa, la relación con el territorio es central. Hay que vincularse con todos los actores; la universidades, las ONG, las iglesias, el Estado en sus diferentes niveles. Entonces el trabajo tiene una complejidad que implica encontrarse con otras realidades que exceden lo que es un trabajo lingüístico, porque tiene que ver con problemáticas sociales propias de las comunidades. La investigación se ve totalmente atravesada por situaciones sociales complejas que, a su vez, trasforman la práctica de la investigación porque esta se apoya en la construcción de vínculos que llevan su tiempo y tienen cierta imprevisibilidad. Incluso, a veces, estos tiempos entran en contradicción con los tiempos de la investigación.

Las lógicas eurocéntricas han impuesto modelos de desarrollo que priorizan el crecimiento económico por sobre la sustentabilidad social y ambiental, la subordinación de los saberes locales y la escisión de los vínculos entre las personas y la naturaleza, como mecanismo para garantizar su dominio. ¿Cuál considerás que puede ser el aporte del estudio y la divulgación de las lenguas indígenas en el abordaje de esta problemática?

Incluso si entendemos a la sustentabilidad considerando sus dimensiones sociales y culturales, debemos señalar que la capacidad de los pueblos de poder desarrollarse nunca está separada de las condiciones materiales. No se puede pensar el desarrollo social de un pueblo originario como algo folklórico sin pensar en las condiciones económicas que estos pueblos atraviesan. Hay estudios que muestran que el mapa de los pueblos originarios se solapa con el mapa de la pobreza. Entonces ¿cómo podemos esperar que estos pueblos se desarrollen y amplíen sus saberes y sus prácticas culturales y lingüísticas si no tienen las herramientas y los medios productivos para hacerlo? Porque incluso no tienen los medios para difundir sus conocimientos en el país. No tienen los recursos para armar un diario, por ejemplo. La mayoría no llega al nivel universitario y los que sí llegan lo hacen a un costo muy alto. Así, cuando nos referimos a este concepto de “la patria es el otro”, que nos incluye a todas y todos, debemos pensar que si hay un sector que no se puede desarrollar realmente en su plenitud, como sociedad entera no lo estamos pudiendo hacer y estamos fallando. A su vez, nos estamos privando de conocer otras formas de pensar, otras cosmovisiones, reproduciendo exclusivamente un discurso colonialista sin ni siquiera darnos cuenta.

¿Cuáles son los principales desafíos en relación a la divulgación del conocimiento de la lengua wichí?

El desafío más troncal es transformar este imaginario monolingüe y monocultural. Hay que apuntar a la difusión, a la divulgación. Se ha avanzado mucho en los últimos años, por ejemplo, con la institucionalización del modelo de Educación Intercultural Bilingüe. La Ley de Medios también hacía mención al uso de las lenguas indígenas en los programas y publicidades. Otro tipo de actividades como la presencia en Tecnópolis de “lingüistas en acción” o los documentales de canal Encuentro con relatos de vida en primera persona, fueron muy relevantes. Esas iniciativas ayudan a la transformación. Sin embargo, considero que el gran desafío es lograr un Estado que se asuma plurilingüe para que estas iniciativas dejen de ser aisladas, y sean integrales y transversales, de manera que incidan en otras áreas como la salud, los derechos humanos, el urbanismo, y el sistema productivo.




* Integrante del Programa de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Desarrollo Sustentable (CITIDES). Secretaría de Gobierno de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.
PRODUCIDO POR LA DIRECCIÓN DE PRENSA Y COMUNICACIÓN DE LA SECRETARÍA DE GOBIERNO DE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN PRODUCTIVA.